Viendo las nubes pasar

Acostado junto al muro del patio puedo fácilmente ver el cielo. Este mes de enero es de un azul intenso y claro. El sol pálido y manso camina sobre el mundo de la casa. Un fresco entra por las ramas del limonero.

Con una enorme calma en los ojos contemplo las nubes, al verlas su paso lento trae una dulce calma hasta mi ser.

Una nube teñida de carmín asemeja el rostro de una amiga niña de la infancia. Un poco más allá, de un cúmulo de algodón se ha formado un oso polar. Con estas visiones de las nubes, veo magnificas creaciones, circos, elefantes, gitanas, un sin fin de criaturas que recrean mi existir.

Mi madre ahora viaja hacia mí con todos ellos, yo extasiado solo contemplo con gran dicha.

Contacto: oloresdepomarrosa@gmail.com

sábado, 28 de julio de 2012

Desde niños, mis padres nos enseñaron a observar, a ver las formas de las nubes. ¡Como nos divertíamos haciendo comparaciones! A veces aparecía en una nube, una formacción con cara de oso, en otras un pájaro, o la cara de un viejo con una pipa. Tantas y tantas imágenes. Cuando nos entregabámos a ver el cielo, lo mejor era esa sensación de paz, de tranquilidad que sentíamos.
Hoy los invito a ver este video. No sé si algunas formas están intervenidas, pero en todo caso creo que despertará su interés. En la observación de nubes,  las nubes que están sobre nuestras cabezas encontrarán formas sorprendentes.
observen, amigos y me cuentan.

La Calle. Juanes y Juan Luis Guerra


¡Esto es un encuentro espectacular!